Kinross aumenta a US$1.800 millones el presupuesto de Lobo-Marte
Kinross Gold ha elevado significativamente el costo estimado de su proyecto aurífero Lobo-Marte, ubicado en la Región de Atacama, hasta alcanzar los US$1.800 millones (CA$2.500 millones). A pesar de este incremento, la compañía ha mantenido el valor actual neto del proyecto en torno a los US$4.300 millones, después de impuestos.
Este yacimiento se encuentra a 160 kilómetros al este de Copiapó y a 50 kilómetros de las minas La Coipa y Maricunga de la empresa. Según Kinross, se espera que produzca alrededor de 350.000 onzas de oro al año durante un período de 15 años, con un costo total de producción cercano a los US$1.000 por onza. Esta operación representaría casi una quinta parte de la producción anual actual de la compañía y extendería su presencia en Chile hasta la década de 2040.
La actualización del costo del proyecto se debe principalmente a la inflación acumulada desde 2021, que representa más de US$400 millones del incremento. Además, se suman unos US$100 millones por la adquisición de nuevos equipos mineros, cambios en la planificación de la construcción y mayores costos indirectos, junto con un aumento en la reserva para imprevistos que pasó del 14% al 19%.
La nueva estimación contempla un total de US$1.100 millones en gastos directos y cerca de US$700 millones en costos indirectos y contingencias. Las instalaciones de procesamiento serán las que concentren el mayor desembolso, con US$490 millones, seguidas por US$410 millones destinados a obras e infraestructura.
Según el director técnico de Kinross, Will Dunford, la solidez del proyecto se debe a los bajos costos de extracción y procesamiento, así como a la alta ley para lixiviación en pilas y al tamaño del yacimiento. La compañía estima una tasa interna de retorno del 26% y una recuperación de la inversión en 2,3 años con un precio del oro de US$4.100; si el precio del metal desciende a US$3.500, el valor actual neto se reduce a US$3.200 millones.
En cuanto a aspectos técnicos, el plan contempla la explotación secuencial de los rajos Marte y Lobo, con procesamiento por chancado y lixiviación en pilas de tres etapas y una capacidad diaria para procesar 35.000 toneladas. Las reservas probadas y probables suman 160,7 millones de toneladas con una ley promedio de 1,3 gramos de oro por tonelada.
Para llevar a cabo este proyecto se requerirá la construcción de una carretera de acceso de 75 kilómetros, una línea eléctrica de 60 kilómetros y un oleoducto conectado a un campo petrolero que abastece a La Coipa. El diseño incluirá energía renovable desde la red, excavadoras eléctricas y correas transportadoras cubiertas para controlar el polvo.
En cuanto al mercado financiero, las acciones de Kinross cayeron un 2,2% el jueves en Toronto, alcanzando los CA$31,99. BMO Capital Markets redujo su precio objetivo pero mantuvo su recomendación positiva. La analista Tanya Jakusconek señaló que el capital proyectado quedó cerca del modelo previsto por Scotiabank.
El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) admitió a tramitación la solicitud del proyecto en abril pasado. Se espera que la evaluación tome entre dos y tres años, seguida por una fase constructiva que durará tres años hacia finales de esta década para iniciar la producción a principios de los años 2030. Kinross tiene previsto financiar las obras con su flujo operativo.
Fuente: Chilepaisminero.com Minería








































































