BHP avanza en reapertura de Cerro Colorado por 20 años
Tras más de dos años de inactividad, la mina Cerro Colorado retoma su movimiento. Aunque no en el rajo ni en sus instalaciones, sino en el camino técnico, ambiental y energético que BHP debe recorrer para reactivar la producción en Tarapacá.
La empresa ha presentado al Coordinador Eléctrico Nacional el proyecto "Extensión Operacional de la Faena Minera Cerro Colorado", buscando que sea reconocido como un proyecto válido dentro del régimen de acceso abierto del sistema de transmisión.
Esta iniciativa tiene como objetivo extender la operación por 20 años más y alcanzar una producción máxima de 130.000 toneladas anuales de cátodos de cobre. Desde diciembre de 2023, Cerro Colorado se encuentra en cierre y mantenimiento temporal, mientras BHP evalúa una posible reapertura a partir de 2028.
El ingreso ante el Coordinador no implica que el proyecto haya recibido autorización para reiniciar la producción. Es un paso regulatorio que permite considerar la demanda eléctrica futura de la faena en los análisis de capacidad y acceso a la infraestructura de transmisión.
Actualmente, Cerro Colorado está conectada al Sistema Eléctrico Nacional a través de infraestructura propiedad de la compañía, compuesta por la subestación Cerro Colorado y la línea de transmisión de 110 kV que une Pozo Almonte con la mina.
BHP argumenta que esta condición hace que el proyecto sea viable. Junto con la solicitud, la empresa ha presentado el formulario correspondiente, un informe descriptivo, antecedentes societarios, un cronograma y documentación relacionada con la evaluación ambiental.
En los primeros años de una eventual reapertura, se utilizará la línea existente de 110 kV para suministrar energía. Cuando el procesamiento alcance los 30 millones de toneladas de mineral al año, se requerirá una nueva línea de transmisión de 2×220 kV desde la subestación Nueva Pozo Almonte.
Esta nueva infraestructura permitirá satisfacer el aumento en la demanda energética asociado con la expansión de las instalaciones de chancado, lixiviación, extracción por solventes y electroobtención.
Este avance eléctrico se suma al Estudio de Impacto Ambiental presentado por Compañía Minera Cerro Colorado, que contempla una inversión estimada de US$1.500 millones para mejorar las instalaciones existentes, incorporar nuevas obras y desarrollar un sistema hídrico diferente al utilizado anteriormente.
El plan incluye extraer mineral del rajo durante los primeros 13 años. En los siete años restantes se procesará material acumulado previamente, completando así una vida operativa aproximada de dos décadas.
En cuanto al suministro hídrico, se considera adquirir agua industrial a terceros autorizados y transportarla desde un punto en Alto Hospicio. Este enfoque está relacionado con el modelo basado en aguas residuales tratadas, previamente mencionado por BHP para la reapertura potencial.
Este cambio es significativo para una operación cuya gestión del agua subterránea ha sido crucial en su historial ambiental. BHP dejó de extraer agua del área Lagunillas cuando Cerro Colorado entró en cierre temporal.
La reactivación de Cerro Colorado genera expectativas en Pozo Almonte y Tarapacá, debido a su posible impacto en empleo, servicios y contratación local.
Según los datos ambientales disponibles, durante la fase constructiva podrían requerirse hasta 3.433 trabajadores, mientras que en operación se alcanzaría un máximo cercano a 3.260 empleados. Estas cifras son proyecciones sujetas a aprobación definitiva y ejecución del proyecto.
BHP ya ha implementado programas formativos y certificaciones laborales en Pozo Almonte, enfocados en fortalecer habilidades en soldadura y electricidad e involucrando a mujeres y miembros de comunidades indígenas.
La posibilidad de reactivar una mina detenida representa una oportunidad económica regional pero también plantea desafíos. El proyecto deberá demostrar su capacidad para generar empleos dignos, apoyar a proveedores locales y establecer relaciones sostenibles con el agua y las comunidades.
A pesar del avance ante el Coordinador, BHP aún debe superar evaluaciones ambientales, obtener permisos sectoriales y tomar una decisión final sobre la inversión antes de proceder con la reapertura efectiva.
Para Tarapacá, el retorno de Cerro Colorado no solo será medido por su producción cobre; su verdadera prueba será cuánto logra arraigar esta nueva etapa en el territorio mediante empleo estable, desarrollo productivo local y oportunidades sostenibles para las comunidades involucradas.
Fuente: Territoriominero.cl (Empleo)








































































