Producción de CMP afectada por sistema frontal
La recuperación de las operaciones de Compañía Minera del Pacífico (CMP) avanzará con plazos diferentes en los valles de Copiapó, Huasco y Elqui, luego de los daños provocados por el sistema frontal que afectó a las regiones de Atacama y Coquimbo.
La filial de Grupo CAP estimó que la contingencia podría reducir su producción en aproximadamente 700 mil toneladas y provocar un impacto financiero de entre US$25 millones y US$30 millones en el EBITDA, debido a menores volúmenes y gastos operacionales que no estaban presupuestados.
Las cifras fueron informadas como estimaciones preliminares y podrían cambiar según la evolución de las condiciones operacionales y el avance de los trabajos de recuperación. La empresa activó las pólizas de seguro aplicables y mantiene medidas destinadas a restablecer los procesos, proteger a los trabajadores y reducir los efectos de las interrupciones.
El directorio de CMP analizó los efectos del temporal sobre las operaciones distribuidas en los tres valles y ratificó el plan de acción presentado por la administración para enfrentar la emergencia.
En el Valle de Copiapó, la compañía informó que sus procesos productivos y las actividades de despacho permanecen funcionando con normalidad, sin daños relevantes que amenacen su continuidad.
CMP mantiene en este valle operaciones como Mina Cerro Negro Norte, Planta Magnetita y Puerto Punta Totoralillo, mientras en Huasco concentra activos vinculados a Mina Los Colorados, Planta de Pellets y Puerto Guacolda II. En Elqui se ubican, entre otras instalaciones, Minas El Romeral y Mina Pleito.
La situación de Copiapó contrasta con las suspensiones registradas en los otros dos territorios, donde las labores de limpieza, reparación de infraestructura y mantención condicionarán la recuperación de la producción y los despachos.
Las operaciones del Valle del Huasco permanecen temporalmente suspendidas. CMP proyecta que la producción podría reiniciarse dentro de aproximadamente dos semanas, una vez terminadas las labores de limpieza en las áreas afectadas.
El principal riesgo se concentra en la vía férrea utilizada para trasladar el mineral. La empresa calcula que los trabajos de reparación requerirán cerca de cuatro semanas, plazo que podría alterar parte de los despachos programados.
Frente a esta restricción, la compañía se encuentra evaluando soluciones logísticas alternativas que permitan movilizar productos y disminuir los efectos de la interrupción ferroviaria. La diferencia entre el plazo de recuperación productiva y la reparación de la vía anticipa que la reanudación de la faena no resolverá de inmediato las dificultades de transporte.
La situación vuelve a mostrar la dependencia de las operaciones mineras respecto de la infraestructura que conecta minas, plantas de procesamiento y puertos. Una afectación localizada en la red ferroviaria puede repercutir sobre toda la cadena, incluso cuando la producción comienza a normalizarse.
En el Valle del Elqui, las operaciones fueron suspendidas como consecuencia del evento climático. CMP estima que la recuperación demandará alrededor de seis semanas, considerando cuatro semanas de limpieza y dos semanas de una mantención mayor que ya estaba programada.
La combinación de ambas tareas permitirá intervenir las zonas afectadas y ejecutar trabajos que formaban parte del calendario operacional. Los plazos podrían modificarse conforme los equipos completen la inspección de las instalaciones y determinen el alcance definitivo de los daños.
El valle concentra una parte relevante de la cadena del hierro de CMP en Coquimbo. Durante este año, Mina El Romeral y Puerto Guayacán recibieron a desarrolladores tecnológicos para identificar soluciones aplicables a eficiencia, automatización, sostenibilidad y seguridad operacional.
La contingencia obligará ahora a priorizar la recuperación física de los procesos, la revisión de los controles de riesgo y la coordinación de los trabajos necesarios para restablecer gradualmente la producción.
La proyección hasta US$30 millones sobre el EBITDA incorpora tanto la menor producción como los gastos extraordinarios derivados de las labores. CMP advirtió que los montos y plazos pueden actualizarse dependiendo del avance en las faenas y condiciones logísticas para Huasco.
La empresa señaló que las medidas adoptadas mantienen como prioridad la seguridad, especialmente durante tareas donde persisten riesgos asociados a daños estructurales e inestabilidad.
El episodio ocurre mientras CMP se prepara para una nueva etapa ejecutiva. Carlos Espinoza asumirá la gerencia general, con el desafío combinar eficiencia operacional, continuidad productiva y desarrollo del negocio del hierro.
La recuperación será una prueba inmediata para esa agenda. Más allá del restablecimiento productivo, se deberá resolver restricciones logísticas, revisar resiliencia e implementar medidas para reducir exposición frente a futuros eventos climáticos en Huasco y Elqui.
Fuente: Territoriominero.cl (Empleo)










































































