Bernardo Fontaine asume Codelco en medio de profunda crisis
El nuevo presidente del directorio enfrenta desafíos por baja producción, deuda, proyectos retrasados y la polémica auditoría por cifras infladas.
En medio de uno de los escenarios más complejos de los últimos años para Codelco, este miércoles asumió oficialmente como presidente del directorio el economista Bernardo Fontaine, quien llegó hasta el edificio corporativo de la estatal para iniciar una gestión marcada por fuertes desafíos financieros, operacionales y reputacionales.
La llegada del también exconvencional constituyente ocurre tras la salida de Máximo Pacheco, cuyo periodo estuvo marcado por importantes hitos estratégicos, como la alianza entre Codelco y SQM para el desarrollo del proyecto Nova Andino en el Salar de Atacama, pero también por cuestionamientos derivados de la baja producción de cobre, retrasos en proyectos estructurales y la reciente polémica por la sobreestimación de producción detectada tras una auditoría interna.
Durante su primer día en funciones, Fontaine fue visto recorriendo dependencias corporativas y saludando a trabajadores antes de sostener una reunión con el presidente ejecutivo de la minera, Rubén Alvarado. El economista llega respaldado por el Gobierno del presidente José Antonio Kast, aunque no exento de críticas debido a su falta de experiencia directa en la industria minera.
Pese a ello, desde La Moneda defendieron el nombramiento argumentando que el nuevo directorio contará con perfiles complementarios, entre ellos Luz Granier Bulnes y Alejandro Canut de Bon. Además, recalcaron que una de las prioridades será fortalecer los mecanismos de control y eventualmente avanzar en auditorías externas para devolver confianza a la estatal.
Tras conocerse su designación, Fontaine fue claro al describir el escenario que enfrenta la principal minera del país. “Codelco corre con una mochila de plomo. Hay que alivianarla”, señaló, apuntando al elevado endeudamiento, el aumento de costos operacionales y la disminución sostenida en los niveles de producción.
Dentro de los principales desafíos aparece precisamente la recuperación productiva de divisiones estratégicas. Proyectos estructurales como Chuquicamata Subterránea, Rajo Inca y la extensión de El Teniente han enfrentado retrasos y dificultades operacionales, esta última además golpeada por el accidente que costó la vida a seis trabajadores.
El nuevo timonel también deberá enfrentar las consecuencias de la reciente auditoría interna que reveló la incorporación irregular de cerca de 27 mil toneladas de material a la producción reportada por la estatal durante 2025. La investigación derivó en el despido de un ejecutivo, sanciones a otros profesionales y una fuerte controversia interna por el pago de bonos asociados a metas productivas.
Producto de esta situación, Codelco informó que 6.322 trabajadores y ejecutivos deberán devolver bonos equivalentes a US$14,3 millones, cifra que promedia cerca de dos millones de pesos por persona.
La medida generó inmediato rechazo en el Sindicato N°1 de Chuquicamata, cuyos dirigentes advirtieron públicamente que no devolverán los recursos recibidos. La tensión abre un nuevo frente laboral para la administración de Fontaine, quien además deberá recomponer las relaciones internas mientras intenta recuperar la confianza pública en la principal empresa estatal del país.
En paralelo, el nuevo presidente del directorio ha planteado la necesidad de profundizar alianzas público-privadas para potenciar el negocio minero y del litio, tomando como referencia iniciativas como Nova Andino y el acuerdo Andina-Los Bronces con Anglo American.
Con precios históricos del cobre y crecientes exigencias de eficiencia, la nueva administración de Codelco inicia una etapa decisiva para el futuro financiero y productivo de la estatal minera más importante de Chile.















