Un importante movimiento se prepara en la industria minera chilena. Jorge Gómez, histórico presidente ejecutivo de Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, presentó su renuncia a la empresa a contar del próximo 30 de junio, decisión que lo deja a un paso de asumir la presidencia ejecutiva de Codelco, en una designación que podría oficializarse durante las próximas horas. La salida de Gómez pone fin a una etapa de 14 años liderando una de las principales operaciones mineras del país y del mundo. Su nombre había sido mencionado insistentemente en la industria como el principal candidato para asumir la conducción de la estatal, especialmente tras la llegada de Bernardo Fontaine a la presidencia del directorio de Codelco. De concretarse el nombramiento, Gómez reemplazará a Rubén Alvarado, quien ocupaba el cargo desde septiembre de 2023. La noticia fue comunicada inicialmente a los trabajadores de Collahuasi a través de una carta enviada por el directorio de la compañía. En ella se informó que el ejecutivo decidió cerrar un ciclo profesional al frente de la minera, una de las cinco mayores productoras de cobre del planeta. Ingeniero en Minas de la Universidad de Atacama y con estudios ejecutivos en la Universidad Northwestern de Estados Unidos, Gómez posee una extensa trayectoria en la industria. Inició su carrera en Minera Mantos de Oro, posteriormente trabajó en Los Pelambres y en Antofagasta Minerals, para luego desempeñarse en Codelco como vicepresidente de operaciones Centro Sur, antes de asumir la máxima responsabilidad ejecutiva en Collahuasi. Durante su gestión, Collahuasi alcanzó importantes hitos operacionales, consolidándose como una de las minas más relevantes de la industria mundial del cobre. La compañía destacó avances en seguridad, eficiencia operacional, expansión de infraestructura, innovación tecnológica y desarrollo de fuentes alternativas de agua, además de un fuerte vínculo con las comunidades de la Región de Tarapacá. En marzo de este año, la minera anunció una inversión cercana a los US$1.700 millones destinada a modernizar instalaciones y asegurar la continuidad operacional de la faena durante las próximas dos décadas. El proyecto contempla, entre otras iniciativas, la incorporación de una planta desalinizadora y mejoras en su infraestructura productiva. La eventual llegada de Gómez a Codelco ocurre en un momento clave para la estatal, que enfrenta importantes desafíos en materia de productividad, control de costos, ejecución de proyectos estructurales y fortalecimiento financiero. Su experiencia liderando grandes operaciones mineras aparece como uno de los principales argumentos para asumir la conducción de la principal empresa estatal chilena y la mayor productora de cobre del mundo. Junto con la salida de Gómez, Collahuasi también informó la renuncia de su director financiero, Trevor Dyer. En reemplazo del actual ejecutivo asumirá, a partir del 1 de julio, Patricio Hidalgo, quien hasta ahora se desempeñaba como presidente ejecutivo de Anglo American Chile. La industria minera observa con atención este cambio de liderazgo, que podría marcar una nueva etapa para Codelco en momentos en que el cobre vuelve a posicionarse como un recurso estratégico para la economía nacional y la transición energética global.
En medio de uno de los escenarios más complejos de los últimos años para Codelco, este miércoles asumió oficialmente como presidente del directorio el economista Bernardo Fontaine, quien llegó hasta el edificio corporativo de la estatal para iniciar una gestión marcada por fuertes desafíos financieros, operacionales y reputacionales. La llegada del también exconvencional constituyente ocurre tras la salida de Máximo Pacheco, cuyo periodo estuvo marcado por importantes hitos estratégicos, como la alianza entre Codelco y SQM para el desarrollo del proyecto Nova Andino en el Salar de Atacama, pero también por cuestionamientos derivados de la baja producción de cobre, retrasos en proyectos estructurales y la reciente polémica por la sobreestimación de producción detectada tras una auditoría interna. Durante su primer día en funciones, Fontaine fue visto recorriendo dependencias corporativas y saludando a trabajadores antes de sostener una reunión con el presidente ejecutivo de la minera, Rubén Alvarado. El economista llega respaldado por el Gobierno del presidente José Antonio Kast, aunque no exento de críticas debido a su falta de experiencia directa en la industria minera. Pese a ello, desde La Moneda defendieron el nombramiento argumentando que el nuevo directorio contará con perfiles complementarios, entre ellos Luz Granier Bulnes y Alejandro Canut de Bon. Además, recalcaron que una de las prioridades será fortalecer los mecanismos de control y eventualmente avanzar en auditorías externas para devolver confianza a la estatal. Tras conocerse su designación, Fontaine fue claro al describir el escenario que enfrenta la principal minera del país. “Codelco corre con una mochila de plomo. Hay que alivianarla”, señaló, apuntando al elevado endeudamiento, el aumento de costos operacionales y la disminución sostenida en los niveles de producción. Dentro de los principales desafíos aparece precisamente la recuperación productiva de divisiones estratégicas. Proyectos estructurales como Chuquicamata Subterránea, Rajo Inca y la extensión de El Teniente han enfrentado retrasos y dificultades operacionales, esta última además golpeada por el accidente que costó la vida a seis trabajadores. El nuevo timonel también deberá enfrentar las consecuencias de la reciente auditoría interna que reveló la incorporación irregular de cerca de 27 mil toneladas de material a la producción reportada por la estatal durante 2025. La investigación derivó en el despido de un ejecutivo, sanciones a otros profesionales y una fuerte controversia interna por el pago de bonos asociados a metas productivas. Producto de esta situación, Codelco informó que 6.322 trabajadores y ejecutivos deberán devolver bonos equivalentes a US$14,3 millones, cifra que promedia cerca de dos millones de pesos por persona. La medida generó inmediato rechazo en el Sindicato N°1 de Chuquicamata, cuyos dirigentes advirtieron públicamente que no devolverán los recursos recibidos. La tensión abre un nuevo frente laboral para la administración de Fontaine, quien además deberá recomponer las relaciones internas mientras intenta recuperar la confianza pública en la principal empresa estatal del país. En paralelo, el nuevo presidente del directorio ha planteado la necesidad de profundizar alianzas público-privadas para potenciar el negocio minero y del litio, tomando como referencia iniciativas como Nova Andino y el acuerdo Andina-Los Bronces con Anglo American. Con precios históricos del cobre y crecientes exigencias de eficiencia, la nueva administración de Codelco inicia una etapa decisiva para el futuro financiero y productivo de la estatal minera más importante de Chile.
Un importante movimiento se prepara en la industria minera chilena. Jorge Gómez, histórico presidente ejecutivo de Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, presentó su renuncia a la empresa a contar del próximo 30 de junio, decisión que lo deja a un paso de asumir la presidencia ejecutiva de Codelco, en una designación que podría oficializarse durante las próximas horas. La salida de Gómez pone fin a una etapa de 14 años liderando una de las principales operaciones mineras del país y del mundo. Su nombre había sido mencionado insistentemente en la industria como el principal candidato para asumir la conducción de la estatal, especialmente tras la llegada de Bernardo Fontaine a la presidencia del directorio de Codelco. De concretarse el nombramiento, Gómez reemplazará a Rubén Alvarado, quien ocupaba el cargo desde septiembre de 2023. La noticia fue comunicada inicialmente a los trabajadores de Collahuasi a través de una carta enviada por el directorio de la compañía. En ella se informó que el ejecutivo decidió cerrar un ciclo profesional al frente de la minera, una de las cinco mayores productoras de cobre del planeta. Ingeniero en Minas de la Universidad de Atacama y con estudios ejecutivos en la Universidad Northwestern de Estados Unidos, Gómez posee una extensa trayectoria en la industria. Inició su carrera en Minera Mantos de Oro, posteriormente trabajó en Los Pelambres y en Antofagasta Minerals, para luego desempeñarse en Codelco como vicepresidente de operaciones Centro Sur, antes de asumir la máxima responsabilidad ejecutiva en Collahuasi. Durante su gestión, Collahuasi alcanzó importantes hitos operacionales, consolidándose como una de las minas más relevantes de la industria mundial del cobre. La compañía destacó avances en seguridad, eficiencia operacional, expansión de infraestructura, innovación tecnológica y desarrollo de fuentes alternativas de agua, además de un fuerte vínculo con las comunidades de la Región de Tarapacá. En marzo de este año, la minera anunció una inversión cercana a los US$1.700 millones destinada a modernizar instalaciones y asegurar la continuidad operacional de la faena durante las próximas dos décadas. El proyecto contempla, entre otras iniciativas, la incorporación de una planta desalinizadora y mejoras en su infraestructura productiva. La eventual llegada de Gómez a Codelco ocurre en un momento clave para la estatal, que enfrenta importantes desafíos en materia de productividad, control de costos, ejecución de proyectos estructurales y fortalecimiento financiero. Su experiencia liderando grandes operaciones mineras aparece como uno de los principales argumentos para asumir la conducción de la principal empresa estatal chilena y la mayor productora de cobre del mundo. Junto con la salida de Gómez, Collahuasi también informó la renuncia de su director financiero, Trevor Dyer. En reemplazo del actual ejecutivo asumirá, a partir del 1 de julio, Patricio Hidalgo, quien hasta ahora se desempeñaba como presidente ejecutivo de Anglo American Chile. La industria minera observa con atención este cambio de liderazgo, que podría marcar una nueva etapa para Codelco en momentos en que el cobre vuelve a posicionarse como un recurso estratégico para la economía nacional y la transición energética global.
En medio de uno de los escenarios más complejos de los últimos años para Codelco, este miércoles asumió oficialmente como presidente del directorio el economista Bernardo Fontaine, quien llegó hasta el edificio corporativo de la estatal para iniciar una gestión marcada por fuertes desafíos financieros, operacionales y reputacionales. La llegada del también exconvencional constituyente ocurre tras la salida de Máximo Pacheco, cuyo periodo estuvo marcado por importantes hitos estratégicos, como la alianza entre Codelco y SQM para el desarrollo del proyecto Nova Andino en el Salar de Atacama, pero también por cuestionamientos derivados de la baja producción de cobre, retrasos en proyectos estructurales y la reciente polémica por la sobreestimación de producción detectada tras una auditoría interna. Durante su primer día en funciones, Fontaine fue visto recorriendo dependencias corporativas y saludando a trabajadores antes de sostener una reunión con el presidente ejecutivo de la minera, Rubén Alvarado. El economista llega respaldado por el Gobierno del presidente José Antonio Kast, aunque no exento de críticas debido a su falta de experiencia directa en la industria minera. Pese a ello, desde La Moneda defendieron el nombramiento argumentando que el nuevo directorio contará con perfiles complementarios, entre ellos Luz Granier Bulnes y Alejandro Canut de Bon. Además, recalcaron que una de las prioridades será fortalecer los mecanismos de control y eventualmente avanzar en auditorías externas para devolver confianza a la estatal. Tras conocerse su designación, Fontaine fue claro al describir el escenario que enfrenta la principal minera del país. “Codelco corre con una mochila de plomo. Hay que alivianarla”, señaló, apuntando al elevado endeudamiento, el aumento de costos operacionales y la disminución sostenida en los niveles de producción. Dentro de los principales desafíos aparece precisamente la recuperación productiva de divisiones estratégicas. Proyectos estructurales como Chuquicamata Subterránea, Rajo Inca y la extensión de El Teniente han enfrentado retrasos y dificultades operacionales, esta última además golpeada por el accidente que costó la vida a seis trabajadores. El nuevo timonel también deberá enfrentar las consecuencias de la reciente auditoría interna que reveló la incorporación irregular de cerca de 27 mil toneladas de material a la producción reportada por la estatal durante 2025. La investigación derivó en el despido de un ejecutivo, sanciones a otros profesionales y una fuerte controversia interna por el pago de bonos asociados a metas productivas. Producto de esta situación, Codelco informó que 6.322 trabajadores y ejecutivos deberán devolver bonos equivalentes a US$14,3 millones, cifra que promedia cerca de dos millones de pesos por persona. La medida generó inmediato rechazo en el Sindicato N°1 de Chuquicamata, cuyos dirigentes advirtieron públicamente que no devolverán los recursos recibidos. La tensión abre un nuevo frente laboral para la administración de Fontaine, quien además deberá recomponer las relaciones internas mientras intenta recuperar la confianza pública en la principal empresa estatal del país. En paralelo, el nuevo presidente del directorio ha planteado la necesidad de profundizar alianzas público-privadas para potenciar el negocio minero y del litio, tomando como referencia iniciativas como Nova Andino y el acuerdo Andina-Los Bronces con Anglo American. Con precios históricos del cobre y crecientes exigencias de eficiencia, la nueva administración de Codelco inicia una etapa decisiva para el futuro financiero y productivo de la estatal minera más importante de Chile.